La noche del 9 de junio de 1956, fueron fusilados Carlos Lizaso, Nicolás Carranza, Francisco Garibotti, Vicente Rodríguez y Mario Brión. En tanto, Juan Carlos Livraga, Julio Troxler, Reinaldo Benavidez, Rogelio Díaz, Horacio Di Chiano, Norberto Gavino y Miguel Ángel Giunta lograron sobrevivir.
En la resolución dada a conocer este lunes, la magistrada encuadró los hechos como allanamiento ilegal, privación ilegal de la libertad agravada y homicidio agravado por alevosía.
El fallo atribuye responsabilidades tanto a las máximas autoridades de la dictadura de entonces, encabezadas por el presidente de facto, Pedro Eugenio Aramburu, y el almirante Isaac Francisco Rojas.
Además, se declaró la culpabilidad de los funcionarios policiales que llevaron adelante el operativo, entre ellos el teniente coronel Desiderio Fernández Suárez y el inspector Rodolfo Rodríguez Moreno.
Todos los culpables están fallecidos, pero estableció la responsabilidad penal que les hubiera correspondido, determinando que la sanción aplicable habría sido la de prisión perpetua.
El fallo indica también que, en el lugar de los fusilamientos, se deberá establecer un sitio de memoria para preservar la identidad y el honor de las víctimas.